PUEBLO: Ayoreo (Bolivia, Paraguay)

1. DATOS GENERALES

Región

Chaco ampliado

País(es)

Paraguay, Bolivia

Nombre del pueblo

Ayoreo

Autodenominación del pueblo

Ayoreo

Otros nombres del pueblo

Ayoré, Morotoco (Paraguay), Moro, Pyta Yovai

Familia lingüística

Zamuco

Lengua de uso

ayoreo

Otras lenguas indígenas de uso

Población total del país

Paraguay: 5.163.198

Bolivia: 8.234.325

Población Ayoreo por país1

Paraguay

- Por pertenencia étnica2: 2.100

Bolivia

- Por auto-pertenencia3: 860

- Por pertenencia4: 1.236

- Por lenguas que habla5: 1.403

2. SITUACION LEGAL DEL LA LENGUA

Según la Constitución Nacional, el Paraguay es un país pluricultural y bilingüe y son idiomas oficiales el castellano y el guaraní. Las lenguas indígenas, así como las de otras minorías, forman parte del patrimonio cultural de la Nación (Artículo 140). La enseñanza en los comienzos del proceso escolar se realizará en la lengua oficial materna del educando. Se instruirá asimismo en el conocimiento y en el empleo de ambos idiomas oficiales de la República. En el caso de minorías étnicas cuya lengua no sea el guaraní, se podrá elegir uno de los dos idiomas oficiales (Artículo 77).

CAPÍTULO V DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS

Artículo 62 - DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS Y GRUPOS ÉTNICOS

Esta Constitución reconoce la existencia de los pueblos indígenas, definidos como grupos de cultura anteriores a la formación y organización del Estado paraguayo.

Artículo 63 - DE LA IDENTIDAD ÉTNICA

Queda reconocido y garantizado el derecho de los pueblos indígenas a preservar y a desarrollar su identidad étnica en el respectivo hábitat. Tienen derecho, asimismo, a aplicar libremente sus sistemas de organización política, social, económica, cultural y religiosa, al igual que la voluntaria sujeción a sus normas consuetudinarias para la regulación de la convivencia interior siempre que ellas no atenten contra los derechos fundamentales establecidos en esta Constitución. En los conflictos jurisdiccionales se tendrá en cuenta el derecho consuetudinario indígena.

Artículo 64 - DE LA PROPIEDAD COMUNITARIA

Los pueblos indígenas tienen derecho a la propiedad comunitaria de la tierra, en extensión y calidad suficientes para la conservación y el desarrollo de sus formas peculiares de vida. El Estado les proveerá gratuitamente de estas tierras, las cuales serán inembargables, indivisibles, intransferibles, imprescriptibles, no susceptibles, no susceptibles de garantizar obligaciones contractuales ni de ser arrendadas; asimismo, estarán exentas de tributo.

Se prohíbe la remoción o traslado de su hábitat sin el expreso consentimiento de los mismos.

Artículo 65 - DEL DERECHO A LA PARTICIPACIÓN

Se garantiza a los pueblos indígenas el derecho a participar en la vida económica, social, política y cultural del país, de acuerdo con sus usos consuetudinarios, ésta Constitución y las leyes nacionales.

Artículo 66 - DE LA EDUCACIÓN Y LA ASISTENCIA

El Estado respetará las peculiaridades culturales de los pueblos indígenas especialmente en lo relativo a la educación formal. Se atenderá, además, a su defensa contra la regresión demográfica, la depredación de su hábitat, la contaminación ambiental, la explotación económica y la alienación cultural.

Artículo 67 - DE LA EXONERACIÓN

Los miembros de los pueblos indígenas están exonerados de prestar servicios sociales, civiles o militares, así como de las cargas públicas que establezca la ley.

El Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo fue ratificado por Ley Nacional 234/93

Artículo 28

1. Siempre que sea viable deberá enseñarse a los niños de los pueblos interesados a leer y a escribir en su propia lengua indígena o en la lengua que más comúnmente se hable en el grupo a que pertenezcan. Cuando ello no sea viable, las autoridades competentes deberán celebrar consultas con esos pueblos con miras a la adopción de medidas que permitan alcanzar este objetivo.

2. Deberán tomarse medidas adecuadas para asegurar que esos pueblos tengan la oportunidad de llegar a dominar la lengua nacional o una de las lenguas oficiales del país.

3. Deberán adoptarse disposiciones para preservar las lenguas indígenas de los pueblos interesados y promover el desarrollo y la práctica de las mismas.

La Ley No. 3231/2007 (“Ley de educación indígena”) establece:

CAPÍTULO I DE LOS PRINCIPIOS GENERALES

Artículo 1º.- La presente Ley reconoce y garantiza el respeto y el valor de la existencia de la educación indígena. Todos los miembros de los pueblos y las comunidades indígenas tienen garantizada una educación inicial, escolar básica y media acorde a sus derechos, costumbres y tradiciones, con la finalidad de fortalecer su cultura y posibilitar su participación activa en la sociedad.

Artículo 2º.- Todos los miembros de las comunidades indígenas gozan de sus derechos consagrados en la Constitución Nacional, la Ley Nº 234/93 “QUE APRUEBA EL CONVENIO Nº 169 SOBRE PUEBLOS INDIGENAS Y TRIBALES EN PAISES INDEPENDIENTES, ADOPTADO DURANTE LA 76ª. CONFERENCIA INTERNACIONAL DEL TRABAJO, CELEBRADA EN GINEBRA EL 7 DE JUNIO DE 1989”, la Ley Nº 904/81 “ESTATUTO DE LAS COMUNIDADES INDÍGENAS”, y la Ley Nº 1264/98 “GENERAL DE EDUCACIÓN”.

Artículo 3º.- El Estado garantiza el derecho de los pueblos indígenas a que puedan aplicar sus pautas culturales y formas de enseñanza en relación armónica a lo dispuesto en la Ley Nº 1264/98 “GENERAL DE EDUCACIÓN”.

Artículo 4º.- A través de la presente Ley se crea y establece una estructura dentro del Ministerio de Educación y Cultura, desde donde se delinean las políticas educativas de los pueblos indígenas y que posibiliten el cumplimiento de la legislación vigente.

Artículo 5

Créase la Dirección General de Educación Escolar Indígena, con el objeto e asegurar a los pueblos indígenas:

e) el funcionamiento de los niveles de educación inicial, escolar básica y media del sistema educativo nacional y la utilización de sus lenguas y procesos propios en el aprendizaje de la enseñanza escolar.

CAPÍTULO III DE LA EDUCACIÓN ESCOLAR

Artículo 7º.- Las escuelas indígenas tendrán currículum elaborado de acuerdo con las especificidades étnicas y culturales de cada pueblo que les asegure:

Programas de Estudio

a) que respondan a sus necesidades particulares, abarquen su historia, sus conocimientos y técnicas y sus sistemas de valores sociales, económicos y culturales;

b) preparados en la propia comunidad con la participación de maestros, padres de familia, líderes religiosos y políticos con el apoyo de especialistas indígenas y no indígenas para encauzar la enseñanza en términos de la sabiduría tradicional;

c) que respondan a la conservación y racionalización de los recursos naturales; y,

d) que faciliten un mayor conocimiento sobre la cultura y la situación de todos los pueblos indígenas que habitan en el país.

Metodologías

a) propias de cada uno de los pueblos indígenas para presentar tanto los contenidos indígenas como los no indígenas;

b) con relatos de la historia de los pueblos indígenas realizados por líderes religiosos, ancianos y otros conocedores de la misma;

c) con períodos de enseñanzas fuertes y cortos de manera gradual desde la vivencia del niño en su comunidad, para luego ampliar el conocimiento con lo que le rodea; y,

d) que tengan en cuenta la participación de los alumnos/as en los rituales religiosos indígenas y otras costumbres.

Materiales Didácticos

a) preparados en el marco de la comunidad indígena respectiva con la participación de los maestros, padres de familia, líderes políticos y religiosos, con el apoyo de especialistas indígenas y no indígenas; y,

b) elaborados en las comunidades indígenas y que reúnan las condiciones básicas requeridas y reconocidas por el Ministerio de Educación y Cultura.

CAPÍTULO IV DE LA FORMACIÓN DOCENTE

Artículo 8º.- Se crearán centros de formación, especialización y capacitación de docentes indígenas, tal como lo establecen los Artículos 21 y 22, del “CONVENIO Nº 169 SOBRE PUEBLOS INDÍGENAS Y TRIBALES EN PAÍSES INDEPENDIENTES, ADOPTADO DURANTE LA 76ª. CONFERENCIA INTERNACIONAL DEL TRABAJO, CELEBRADA EN GINEBRA EL 7 DE JUNIO DE 1989”, aprobado por Ley Nº 234/93, especialmente en zonas geográficas específicas y culturales indígenas.

Se realizarán cursos, reuniones y encuentros de capacitación de maestros indígenas para evaluar los trabajos escolares y compartir experiencias.

CAPÍTULO I DE LOS FINES

Art. 1º.- Objeto. La presente ley tiene por objeto establecer las modalidades de utilización de las lenguas oficiales de la República; disponer las medidas adecuadas para promover y garantizar el uso de las lenguas indígenas del Paraguay y asegurar el respeto de la comunicación visogestual o lenguas de señas.  A tal efecto, crea la estructura organizativa necesaria para el desarrollo de la política lingüística nacional.

Art. 2º.- De la pluriculturalidad.  El Estado paraguayo deberá salvaguardar su carácter pluricultural y bilingüe, velando por la promoción y el desarrollo de las dos lenguas oficiales y la preservación y promoción de las lenguas y culturas indígenas. El Estado deberá apoyar a los esfuerzos para asegurar el uso de dichas lenguas en todas sus funciones sociales y velará por el respeto a las otras lenguas utilizadas por las diversas comunidades culturales en el país.

Art. 5º. De la promoción de las lenguas originarias.  El  Estado promoverá la preservación y el uso de las lenguas originarias de América, tanto en el país como en las organizaciones internacionales en las que participe.

Art. 7º.- De la no discriminación por razones Lingüísticas.  Ninguna persona ni comunidad lingüística será discriminada ni menoscabada por causa del idioma que utiliza.  Los tribunales del fuero jurisdiccional correspondiente serán competentes para conocer de las violaciones que se produzcan en relación con los derechos lingüísticos reconocidos por esta ley a los habitantes del Paraguay.

CAPITULO II DE LOS DERECHOS LINGÜÍSTICOS

Art. 9º.- De los derechos lingüísticos individuales: Todos los habitantes de la República tienen derecho a:

1.- Conocer y usar las dos lenguas oficiales, tanto en forma oral como escrita, y a comunicarse con los funcionarios públicos en general en una de ellas. Los ciudadanos indígenas tienen además el derecho a conocer y usar su lengua propia.

2.- Recibir información en su lengua, de parte de los empleadores privados,  en los temas laborales y administrativos de interés general.

3.- Recibir información oficial en guaraní y en castellano a través de los medios de comunicación del Estado o de los medios de comunicación privados que emitieren información oficial del Estado.

4.- No ser discriminado por razón de la lengua utilizada.

5.- Utilizar cualquiera de las dos lenguas oficiales ante la administración de justicia y que sus declaraciones sean transcriptas en la lengua elegida sin mediar traducción alguna. La persona usuaria  de otra lengua tiene derecho a ser asistida en juicio por personas que conozcan  su idioma.

6.- Recibir desde los inicios del proceso escolar la educación formal en su lengua materna, siempre que la misma sea una de las lenguas oficiales del país o una lengua indígena.

7.- Aprender otras lenguas nacionales y extranjeras.

Art. 12.- De la responsabilidad  del Estado hacia los pueblos indígenas. Los pueblos indígenas que habitan el territorio nacional tienen derecho a recibir apoyo del Estado para garantizar la supervivencia y funcionalidad de sus lenguas y culturas, como medio para fortalecer su identidad étnica.

Art. 13.- De las minorías  culturales no indígenas. Las comunidades culturales no indígenas tienen derecho a contar con facilidades para acceder al conocimiento y uso de las lenguas oficiales de la República, sin perder el derecho de usar sus respectivas lenguas.

Art. 39.- De la Dirección General de Documentación y Promoción de  Lenguas Indígenas. Esta dependencia registrará, tanto en forma oral como escrita, las lenguas indígenas y prioritariamente las que se encuentran en peligro de extinción. Se encargará también de la difusión de dichas lenguas, por los medios necesarios para darlas a conocer a toda la comunidad nacional.

Art. 42. De las funciones específicas de la Dirección General de Documentación y Promoción de Lenguas Indígenas. La Dirección de Documentación y Promoción de Lenguas Indígenas tiene las siguientes funciones:

1.- Registrar en forma  oral y escrita todas las lenguas indígenas del Paraguay y prioritariamente de aquellas que se hallan en vías de extinción,

2.- Impulsar la revitalización de las mismas

3.- Promover el conocimiento, uso y valoración de las mismas en la comunidad nacional como parte importante del patrimonio cultural de la nación.

La reforma de 1994 a la Constitución boliviana, reconoció por primera vez el carácter multiétnico y pluricultural del país, así como diversos derechos colectivos indígenas. Según el DS Nº 25894, de septiembre de 2000, se reconocen como idiomas oficiales todas las lenguas indígenas y se promueve su uso en el sistema educativo. De acuerdo con la Ley 1565, de julio de 1994, la educación intercultural bilingüe es parte integral de la educación boliviana y a la vez una de sus características esenciales. Hoy las lenguas indígenas y la educación intercultural bilingüe se encuentran entre dos leyes –la 1565 aún vigente y una nueva ley de educación en discusión en el Congreso—y dos constituciones –la reformada de 1994 y la aprobada por la Asamblea Constituyente pero pendiente de aprobación por referéndum nacional. Tanto el proyecto de ley de educación como de la nueva constitución reconocen la oficialidad de todas las lenguas habladas en el territorio boliviano, así como el régimen de educación intra e intercultural y plurilingüe para todos los educandos del país, indígenas y noindígenas.

 

3. USO DE LA LENGUA

Países

Monolingue en lengua indígena

Bilingüe en lengua indígena y castellano

Monolingue en castellano

Total

%

%

%

%

Bolivia6

273

19,46

1.130

80,54

1.403

100

Total

Lengua propia

%

Guaraní

%

Castellano

%

Portugués

%

Otra lengua indígena

%

Ayoreo

2016

1756

87.10

36

1,78

706

35,01

19

0,94

12

0,59

 

4. DESCRIPCIÓN SOCIOLINGÜÍSTICA

ZAMUCO

Aunque conocidos desde antiguos tiempos coloniales, los pueblos de esta familia lingüística han estado muy alejados de la sociedad nacional. Por otra parte, en su hábitat tradicional es poco denso, aunque con presiones cada vez mayores. La presencia de extraños llegó con las misiones religiosas y las estancias ganaderas, pero también a partir de los puertos sobre el Río Paraguay.

El espectro lingüístico Zamuco

ETNIA

TOTAL

LENGUA PROPIA

%

GUARANI

%

CASTELLANO

%

Otra

Ayoreo

2.016

1.756

87,10

36

1,78

706

35,01

19 Portu

Ybytoso

1.468

1.174

79,97

557

37,94

921

62,73

55 Portu

Tomáraho

103

85

82,52

64

62,13

24

23,30

59 Ybyt

Portu= Portugués; Ybyt= Ybytoso

Fuente: Censo Indígena, Censo Nacional 2002

Con los ayoreos, aunque conocidos desde el tiempo colonial, tomó contacto de nuevo la Misión Salesiana a partir de 1958. Llamados “moros” por los paraguayos, ocasionaban leyendas trágicas por su supuesta ferocidad. Su cabeza era puesta a precio y premio. Por los años 1970, los misioneros “A las Nuevas Tribus” seguían buscándolos para “sacarlos de la selva”. En 2004, uno de los últimos grupos silvícolas entró en contacto con la sociedad paraguaya –sea lo que fuere lo que con ello se entienda- Chase Sardi (1990:39-41) da cuenta de las tensiones y divisiones creadas entre grupos, sobre todo por motivos religiosos proselitistas, de las cuales no han podido escapar los recién contactados. Los cambios en la etnia han sido notorios, pero mantienen con fuerza su identidad. La lengua propia la conservan en muy alta proporción -87,10%-, si bien en los más jóvenes hay un notable aprendizaje del castellano -35,01%-; el guaraní, sin embargo, ha entrado mínimamente -1,78%.

Aquellos que tradicionalmente fueron tratados como chamacocos, luego de ser conocidos se presentan en dos grupos distintos: los ybytosos y los tomárahos, que corresponde a una distinción cultural e histórica real. Los ybytosos han estado en el siglo XX sometidos a un constante proceso de asimilación con la sociedad nacional a través de las fábricas de tanino y las misiones. Aun así, conservan su lengua en 79,97%, pero con un lato índice de castellanización -62,73%-, superior incluso al de la adopción del guaraní paraguayo -37,94%- La proximidad de Brasil y su conservación con los brasileños, cada vez más presentes en la zona, da 3,74% de hablantes de portugués. El habla de la lengua propia es fuerte, incluso en la niñez y juventud, si bien es en el grupo de cinco a treinta años donde se concentra el mayor volumen de hablantes del castellano. Parecen haber aceptado la irreversible transformación ecológica que sustituye el monte por pastos para el ganado.

Los tomárahos son el grupo designado “chamacoco bravo”; grupo pequeño, muy depauperado por las condiciones del trabajo al que fueron llevados, mantuvo, sin embargo, su cultural ritual, que se ha fortalecido en cuanto ha podido lograr tierras para su asentamiento. Hoy habla su lengua en 82,52%, seguido por un grupo grande que utiliza también el vecino ybytoso -57,28%- y no pocos bilingües en guaraní paraguayo -62,13%-. El fenómeno es más notorio en los más jóvenes. De la vicisitudes deculturales y genocidiarias por las que atravesaron los dos grupos se hace eco Chase-Sardi (1990:53-55).

AYOREO

El Chaco Septentrional es el territorio tradicional del pueblo Ayoreo, entre el sudoeste boliviano y el noreste paraguayo; entre los ríos Guapay o Grande, Parapetí y Paraguay. Los ayoreo, o “la gente verdadera”, que viven en Bolivia, poseen fuertes lazos con los chiquitanos. Los ayoreos bolivianos viven al sur de los chiquitanos, en el extremo oriental del departamento de Santa Cruz (provincias de Germán Busch, José María de Veñasco, Ñuflo de Chávez y Angel Sandoval), aunque también es posible ubicarlos a través de toda la provincia de Chiquitos. En Bolivia, 1.403 personas declaran hablar ayoreo mientras que 1.236 se estiman pertenecientes al pueblo, con 860 autodefinidos de tal modo. Se han identificado 12 comunidades ayoreas en Bolivia, una de las cuales se ubica en plena ciudad de Santa Cruz.

La presencia en Bolivia de los ayoreos, a quienes algunos se refieren también como zamucos, fue registrada a partir de 1537. Vuelven a aparecer sobre todo a raíz de la Guerra del Chaco, librada en gran parte de lo que se considera su territorio ancestral. Con ello, y la posterior explotación ganadera e hidrocarburífera, a muchos ayoreos no les quedó otra opción que el desplazamiento y la migración, tanto a las regiones aledañas como incluso hasta las localidades hoy paraguayas. Cabe, no obstante, reconocer que la migración estacional parece ser una característica inherente a esta sociedad (Arrueta 1992, Velasco 1998, referidos en PROEIB Andes 2000).

Los esfuerzos del Estado boliviano por sedentarizar a los ayoreos han sido múltiples y marcan por lo menos los últimos sesenta años de relación interétnica. Para ello buscó apoyo en misiones religiosas y en organismos de cooperación internacional, en su intento de asimilación. A la fecha, los ayoreos persisten, sin embargo, en su afán transhumante, incluyendo en sus recorridos su paso por la ciudad de Santa Cruz.

Como recolectores y cazadores, los ayoreos no intentan dominar o transformar la naturaleza, dependen totalmente de lo que ella les ofrece. La agricultura está vista más como un acto de ayuda a la naturaleza que como un acto de transformación de la misma. El ayoreo va a donde la naturaleza le ofrece sustento; de ahí su necesidad de llevar constantemente una vida nómada, desplazándose casi diariamente de un lugar a otro (Asociación Indigenista del Paraguay, en www.usuarios.lycos.esp/aip/index.htm#1m página consultada el 3 de setiembre de 2008).

Desafortunadamente, en Bolivia, particularmente en la ciudad de Santa Cruz, muchos ayoreos se debaten hoy día entre la mendicidad y la prostitución (www.ops.org.bo/servicios/?DB=B&S11=8691&SE=SN, página consultada el 3 de setiembre de 2008).

Los ayoreos mantienen su organización clánica, con un símbolo claramente identificable para cada clan, que reproducen en los tejidos que elaboran y comercializan. La identidad ayorea actual se manifiesta también en las canciones y relatos orales que pasan de generación en generación, referidos a su vida antigua. Sin embargo, parece ser la lengua la marca más fuerte de identidad: “somos ayoreos porque hablamos la lengua” (PROEIB Andes 2000:21).

Con el chamacoco, hablado en el Paraguay, el ayoreo, lengua de los ayoreo, pertenecen a la familia Zamuco. A la fecha, en Bolivia no se cuenta con estudios del ayoreo ni tampoco con un alfabeto oficial normalizado, como en el caso de las otras lenguas de las Tierras Bajas.

La lengua de uso predominante y la de socialización de los niños es el ayoreo, inclusive en contextos urbanos como en el Barrio Bolívar de la ciudad de Santa Cruz. Sin embargo, los jóvenes que viven en dicho barrio utilizan cada vez más el castellano debido a una mayor inserción en el mundo laboral de la ciudad (López 2006b:224). No obstante, la comunicación entre los miembros del grupo, aun en el contexto urbano cruceño, raramente utiliza el castellano.

El bilingüismo de ayoreo y castellano es muy alto entre la población de cinco y más años de edad (80,9%), pero el porcentaje de monolingües en castellano (8,9%) es tan bajo como el de monolingües en la lengua propia de este pueblo (9,7%) (op.cit:224). El gran orgullo de sus miembros por mantener y utilizar la lengua propia, sobre todo para la comunicación familiar e intragrupal, nos estaría colocando ante una situación de un bilingüismo relativamente estable, el mismo que podría verse reforzado por dos factores socioculturales: el primero, relacionado con el carácter fundamentalmente nómada de esta sociedad, y el segundo, con el poco interés que sus miembros muestran respecto a la escolaridad de sus hijos, a la educación formal. Llama la atención en primer término que incluso en el asentamiento urbano ayoreo en el Barrio Bolívar, de Santa Cruz, vivan cerca de 50 familias, de las cuales un tercio tendría estadía temporal. Por su parte, sea en la ciudad de Santa Cruz o en las comunidades rurales, es escaso el interés por la escolarización de los hijos, que es vista como una “pérdida de tiempo”… “es difícil pensar en ayoreos que hayan alcanzado el bachillerato en los más de 50 años de escolaridad ayorea” (PROEIB Andes 2000:32). Un tercer factor que podría haber influido en la configuración del bilingüismo ayoreo-castellano es el uso de la lengua propia en los procesos de evangelización y educación llevados a cabo por los misioneros protestantes desde comienzos de los años cincuenta. A los mismos ayoreos les preocupa que los niños y las niñas abandonen su lengua y se pasen al castellano, sobre todo porque ya no entenderían sus cánticos, narraciones e historias, y, consecuentemente, no sabrían más quiénes son.

La educación para los ayoreodes requiere un cambio total, tanto en su concepción como en su dimensión institucional. En cuanto a lo último, habida cuenta del carácter nómada de la población, urge pensar en modelos itinerantes que acompañen a los niños, cuando sus padres y las comunidades deciden trasladarse. Para ello será necesario negociar con sus autoridades la formación de maestros comunitarios que puedan cumplir esta tarea. Puesto que en los talleres de consulta llevados a cabo a finales de los años noventa, algunos de ellos manifestaron la importancia de contar con maestros mestizo-criollos para la enseñanza adecuada del castellano (PROEIB Andes 2000), será menester también buscar salidas creativas para apoyar el aprendizaje del castellano por los niños, tal vez recurriendo a la tecnología hoy disponible.

5. BIBLIOGRAFÍA Y FUENTES CONSULTADAS

2003. Banco de datos de legislación indígena (CD).

Melià, Bartomeu 2004. “Las lenguas indígenas en el Paraguay; una visión desde el Censo 2002” en Joan A. Argenter &

McKenna Brown (eds.), On the Margins of Nations Endangered Languages and Linguistic Rights. F.E.L., Bath (England).77-87.

Ver también Meliá, Bartomeu. 2004. “El español y las lenguas indígenas en el Paraguay”. Ponencia presentada al Congreso internacional de la lengua española. Rosario.

http://www.congresosdelalengua.es

Molina, Ramiro y Xavier Albó 2006. Gama étnica y lingüística de la población boliviana. La Paz: Sistema de las Naciones Unidas en Bolivia.

Presidencia de la República 2004. Atlas de las comunidades indígenas en el Paraguay. Asunción: dgeec - BID

PROEIB Andes 2000. Estudios sociolingüísticos y socioeducativos con pueblos originarios de tierras bajas de

Bolivia. Informe final. Cochabamba (Mimeo).

Teijeiro, José 2007. Regionalización y diversidad étnica cultural en las tierras bajas y sectores del subandino

amazónico y platense de Bolivia. La Paz: Plural Editores.

http://www.ine.gov.bo (Consulta: Diciembre de 2007).

http://www.dgeec.gov.py (Consulta: Diciembre de 2007)

Notas de pie de página

1 Las cifras de Paraguay presentadas en esta ficha fueron procesadas con sistema de microdatos del DGEEC de Paraguay

http://www.dgeec.gov.py

2 Según la boleta censal de 2002, esta categoría responde a la pregunta: ¿Existe en este hogar alguna persona que se considere indígena o perteneciente a una etnia indígena? Sus posibles respuestas son: Aché, Angaité, Ava-guaraní, Ayoreo, Enlhet norte, Enxet sur, Guaraní occidental, Maká, Manjui, Maskoy, Mbya, Nivaclé, Ñandeva, Pai, Sanapaná, Toba, Toba-Kom, Tomaraho, Ybytoso

3 La pregunta en la boleta censal para esta categoría, que se aplicó sólo a los mayores de 15 años, dice: ¿Se considera perteneciente a algunos de los siguientes pueblos originarios o indígenas?. Posteriormente, las opciones de respuesta tienen el siguiente orden: Quechua, Aymara, Guaraní, Chiquitano, Moxeño, Otro nativo y Ninguno. Exceptuando los cinco pueblos antes mencionados, en la categoría “Otro nativo” se incluyen a los 31 pueblos restantes, una mayoría de tierrasbajas.

4 Incluye a la población menor a 15 años que fue inferida por Molina y Albó (2006:179,180).

5 Esta categoría responde a la pregunta: ¿Qué idiomas o lenguas habla?. Las posibles respuestas tienen el siguiente orden: Quechua, Aymara, Castellano, Guaraní, Extranjero, No habla y Otro nativo. Cabe aclarar que dicha pregunta se aplicó a toda la población.

6 Fuente: Censo Nacional de Población y Vivienda 2001, INE

7 Para el caso del Paraguay se utiliza las cifras y la categorización propuesta por Meliá (2004)